El otro día vi en la tele un anuncio de Gillette. En él aparece un técnico de cuchillas de afeitar (sí, ya pedazo de profesión) que le dice al tipo “hasta las mejores cuchillas se gastan, cuando la banda azul desaparezca es el momento de cambiar”. El caso es que me quedé pensando en la estrategia de markéting. Al parecer el problema de Gillette es que hace unas cuchillas tan buenas que no hace falta cambiarlas a menudo, con lo que dejan de ser tan rentables (a pesar de que no son nada baratas). Hace dos años compre dos paquetes de desechables de wilkinson en oferta y aún no me las he terminado (con una frecuencia de afeitado normal, no a la que estaba acostumbrado cuando era estudiante). Debe ser un trabajo difícil, no se trata de hacer el producto cada vez mejor para cobrar más si no de que sea lo suficientemente perecedero para que se pueda sacar dinero de los recambios. Y todo teniendo en cuenta a la competencia. La banda de gel en las cuchillas quizá fuera un primer paso en este sentido.
Hala, sin links ni videos ni ná. Y además muermazo de texto, pero es lo que se me ha venido al perol.
Bueeeno, vale, un video REAL de Gillette.
Quizá la metrosexualidad sea un invento de los fabricantes de cuchillas de afeitar…