Esta semana he hecho dos cosas de las que me siento orgulloso.
La primera, comprarme un radio-despertador. Sí, sí, como esos que salen en las pelis. Uno de mil pelas, no sea que me arruine. Pero mola lo suyo:

La segunda, plantar lentejas. Pues sí, me apetecía y me sobraba una copa. Lo que me faltaba era algodón, pero nada que no pueda arreglarse con un poco de papel Delano:

Necesitas vacaciones!
Muy bien, nene, estamos muy orgullosos de ti…
Sí, sí, mucha coñita, pero no habéis sacao unas lentejas así de grandes en la vida (que ahora están el doble!)
Qué mala que es la soledad.
¿A qué esperas para poner una webcam y así podamos todos disfrutar del paso de los minutos en tu radio-despertador y seguir la evolución de tus leguminosos retoños?
No me tientes, que la webcam la tengo aquí…
Podrías inaugurar un nuevo blog, en el cual el despertador y las lentejas posteen sus vivencias cotidianas…Ya que estamos.
Esa tambien me la apunto
tensor e flite
tensor e flite